Mi historia

El apicultor detrás de Aristaios

Crío abejas en Wijk bij Duurstede, en un lugar muy especial para mí: mi huerto, entre plantas, flores y estaciones.

Twee imkers in beschermende kleding bij de bijenkasten.

Junto con mi pareja Jolanda realicé en 2025 el curso básico de la Asociación Norlandesa de Apicultores. La curiosidad por las abejas pronto se convirtió en una verdadera pasión.

De groene en blauwe bijenkast van Aristaios in de moestuin.
De groene en blauwe kast in de moestuin.

Cada colmena tiene su historia. La colonia azul comenzó como un enjambre recogido en Dordrecht y encontró un nuevo hogar en Wijk bij Duurstede.

Al final del curso también recibí una colonia Carnica, ahora en la colmena verde. Estas abejas son conocidas por su carácter manso y su buen desarrollo primaveral.

En primavera de 2026 desapareció la reina de la colmena azul. Introduje cría de la colonia Carnica para que las abejas pudieran criar una nueva reina. Así quedaron unidas las historias de ambas colonias.

Más tarde, un núcleo dio lugar a una tercera colonia. Es otra muestra de cómo la cría, las abejas jóvenes y las condiciones adecuadas pueden formar una colonia independiente.

Para mí, la apicultura es mucho más que cosechar miel. Consiste en observar, aprender y acompañar a la naturaleza. A veces hay que intervenir; otras veces lo mejor es dejar tranquilas a las abejas.

El nombre Aristaios

En la mitología griega, Aristaios era hijo de Apolo y de la ninfa Cirene. Se le relacionaba con la apicultura, la miel y los oficios rurales. Esa unión entre abejas, artesanía y paisaje inspiró el nombre.

Aristaios muestra de dónde procede su miel: Wijk bij Duurstede, colonias atendidas con cuidado y un paisaje reconocible.

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